16 de enero de 2018

Más por menos, consuelo de todos

Aunque no os lo creáis hay más olivos que mochuelos
más cabrones que perros descalzos
más peces boqueando en el mar
muerto
de teatro y hielo

Aunque no os lo creáis hay más personas que héroes
más desprecio que desperdicio
más desiertos
para caminar en círculos
como buitres que somos
y dibujar la obsesión
en el corazón de los peces
achicharrados
de resistencia inútil

Aunque no os lo creáis hay menos vida que tiempo
menos luz que día
menos manos que puños
menos pájaros volando
menos astros que hostias
más pudrientes que pobres
más gallinas desgranadas
menos muertes entre los muertos
muchas menos ganas de llegar
para contarnos peces, pájaros y recodos
para sacarnos las pérdidas y los puertos

Aunque no os lo creáis

o precisamente por eso

10 de enero de 2018

diminutillos

255.

Hay lugares que no están custodiados por una aduana de huesos; los reconocerás por el silencio espeso, como un humo de infancia y brotes rojos en la yema del pecho. Hay lugares donde respirar es comprender; los reconocerás por las gorriones rapaces regalando su sueldo a las gallinas y por la empresa imposible del hogar acurrucando al odio en su regazo. Hay lugares a los que se llega solo a lomos del hombre que quisiste ser; lugares sin cortinas ni certezas, con olas rotas ya calmadas, con palabras sin zapato a mano alzada. Hay lugares donde el movimiento no se demuestra, ni se exige, ni se dispara. He estado en esos lugares y he vuelto para que me contéis sobre ellos.

1 de enero de 2018

diminutillos

254.

Léase este poema cada ocho horas mal contadas

Porque no saber de números
pero sí de su cháchara cuando nadie mira
garantiza la dosis justa
de vida
y otros principios activos
hacia otros finales más amables

(Puede intercalarse su toma con otros refugios)

5 de diciembre de 2017

diminutillos

253.

Cuando venga usted a casa,
las caretas en la puerta.
Con ojos limpios, sin corbata vieja.

Cuando venga usted a casa
ponga los pies en mi vuelo.
No traiga polvo de otros malos suelos.

Cuando venga usted a casa
que no se escuche su hueco sonando
ni la garra del sudor a los mandos.

23 de noviembre de 2017

diminutillos

252.
 
Es difícil arder
el orden prefiere que revientes
que pierdas la vida
armándote

Desde el ego al imperio
de las alfombras y las risas
llega la burla:
«tengo tus fragmentos, ven a buscarlos»

Es difícil arder
atreverse
perseguir la ceniza que abona
la sabiduría de la yesca