21 de marzo de 2017

Le he cogido cariño a una piedra

Siempre he preferido la equidad
Al que reconoce pronto sus errores
y vuelve a cometerlos

en los matices de las faltas
hallo secretos y debilidades,
la grieta en la funcional muralla
del maniquí contemporáneo 

Siempre he preferido una mirada 
elegida que una trola electa 
por apabullante mayoría

en la parte trasera de una existencia,
donde todo está mejor desordenado,
lo justo pierde sentido, entre lo imperfecto
todo es posible y nadie es sobra

14 de marzo de 2017

Bajar a la tierra

Los miro de frente
y cuando se dan la vuelta los miro
que son como yo
                          dicen
y debe ser verdad
porque a todos se les escapa
tarde o temprano la incertidumbre 

si bajo del ático del yo empedernido
a tomar café para encontrármelos
acabo por rozar sus cuerpos
                                          siempre
tibios como el mío
                           dicen
o por sacudirme de las pestañas
una semilla de nuestra tierra común:
la humanidad vencida

8 de marzo de 2017

diminutillos

238.

Nada queda para el que permanece
Incluso en los encierros voluntarios
recorrer de puntillas el silencio
nos deposita en el páramo, listos
para conversar con nuestras palabras
sobre los porqués de las lenguas muertas

Nada queda para el que permanece
más acá del desvío.
                            Más allá
de la ocurrencia persiste la duda
en el error por venir que nos salva

5 de marzo de 2017

Salpicadero de un Seat Panda

Sencillo que no simple
Despejado y diáfano
Casi transparente

El que te conoce sabe 
que no quieres pero sabes
que no haces cuando puedes
que tienes la atención distraída
y que te gusta más un charco
que a un cochino narcisista

Pero si me preguntan, defenderé 
que solo quieres ser feliz a tu manera
y que aunque me quedé por el camino
quizá otro pueda llegar al fondo
de esa lata de sardinas que conserva
lo que se supone es tu corazón

1 de marzo de 2017

Sección Iluminación. Amplia gama de pocas luces.


















Ninguna luz me convence
la bombilla se llenará de moscas
la vela íntima pero derrumbada
la poesía demasiado obtusa 

Ninguna luz me convence
la del quirófano de los estetas
la del dormitorio que ronca
la del futuro más bien desprestigiada

Ninguna luz me convence
Ni la subida de tono
Ni la salida de madre
Ni la eólica ni la disparada

Ninguna luz me convence
la sonrisa picada del niño
la del eremita de plástico
la de los libros que arden 

Ninguna luz me convence
la del ocaso que ensucia
la de la farola que vela
la de la mañana tan fría

Ninguna luz quiere
relacionarse con el silencio
Quedaría en evidencia 
esa manía suya de falsear
con caricias lo que toca.
Porque lo oscuro y callado
todo lo admite, todo
menos la mentira iluminada