29 de diciembre de 2009

Después de leer a Juan Gelman

EL ESPEJISMO DEL SABER

De niño te dejaron cojo
jornadas infinitas
frente al hogar oscuro
viendo arder el silencio.

De muerto te enterraron
con muletas
quebradas y un hatajo
de palabras impronunciables.

En medio, casi vida,
la lucha, el hueco
de la ignorancia
abierto en tus acciones.

1 de diciembre de 2009

la desesperada búsqueda de identidad

la desesperada búsqueda de una identidad
acabó

ahora soy los personajes olvidados
de las novelas que leí
los ovillos de carne en las camas
donde reventé
las palabras deslizándose
desde la boca hasta el arrepentimiento
y las que se inflan
hasta adueñarse de los labios

la ineptitud del deseo desdibujado
quedó atrás

ahora persigo la posibilidad de las gaviotas
lanzándose en picado
por la línea que traza el hambre
hacia las brillantes escamas
deslizo mis manos por superficies pulidas
colmadas de tiempo
desgastadas de tanto entregar esencias
a las manos curiosas

la mezquindad de vivir en los objetos
dejó paso
a la madera
a la tinta
a la piedra
a los sexos húmedos
a los alimentos
al fuego
a la entrañas
a la tierra con acné de semillas
a los ladridos de los perros
al cadáver aun capaz de amamantar a su bebé
la boca se cerró y ya no pide
el silencio empezó a tomar forma
y la sabiduría del instinto
me hizo regresar al punto de partida

11 de noviembre de 2009

Después de leer a Luis Carlos López


Ahora que verdad y mentira se rebelan
como dos caras de una moneda
acuñada en el cretácico inferior.
Ahora que desenfreno es igual
al cisco salmodiando moralejas
a los dedos gordos de los pies.
Ahora que por fin se determinó
la distancia exacta entre el hombre
y su sombra. Ahora, ya era hora,
puedo dejar funcionando la cinta
andadora para que otros sigan buscando.

5 de noviembre de 2009


Los relojes pesados castigan
la claridad del dibujo a carboncillo.
Los trazos inseguros desmienten
la solidez de los tobillos.

La boca de pez con anzuelo
repite nerviosa el estribillo
que como rezo en regazo ateo
aparece imposible y sin brillo.

Esperar un tiempo como girasoles
buscando del sol el capricho.
Un tiempo moreno de salitre.
¡Vida bajo lápida, gritos en el nicho!

1 de noviembre de 2009

CIRCO



Existe con el vientre inflado y las manos decrépitas.
Piquetas romas mordiendo el solar yermo.
Angel Cristo en su calvario
devora leones rebozaditos con hiel.
Payasos conectados a goteros de alcohol
con narices rojas bajo las narices rojas.
Acróbatas mancos deslucen
su osadía a ras de suelo.
Magos con chisteras abandoneadas
de las que sacan el conejo ya guisado.

Y el público con apariencia satisfecha,
aplausos y risas polvorientas, saborea la función
pensando ya en la ropa que vestirá
cada lunes de la semana a punto de desencadenarse.
Juntos los ciegos
construyeron un ojo
sin lacrimal.

30 de octubre de 2009

El mundo a los pies

voy de insomnio en insomnio
arrastrando la saliva
por avenidas desnombradas
hacia lugares ayer aun con ganas de verme

dejé de creer en los engranajes perfectos

traquetean con voz de óxido las palabras en la vía
y sólo hablan los árboles
y sólo escuchan los perros
el discurso del rostro incapaz de sorprenderse

dejé de creer que las colillas en la acera eran besos regalados

lo inevitable
devoró el resto de lógica en la cornisa
todo lo que se pudo resignar se resignó
y no veo a nadie curándose las heridas
inevitables
de las rodillas

dejé de esperar el chasquido de la semilla

lo increíble
aparece de repente en las mujeres aputargadas
en los seguros hombres con traje de ciénaga
en el padre que pasea hijos que no le pertenecen
por el filo de la costumbre
lo increíble
se hace carne de membrillo
al estrellarse contra el pulcro pecho hinchado
y el pan caliente de la abnegación
lo increíble
es que no amanezca decapitado

dejé un esputo cínico adosado al miedo

voy de desvelo en desvelo
esperando el estruendo de la ciudad anochecida
las sonrisas de los búhos mastican la esperanza
he llegado tarde

14 de octubre de 2009

El acerico de Gloria Fuertes

El corazón como un acerico.
Silenciadas las convulsiones
de tanta aguja enconada.

El corazón como un acerico.
Los latidos ensartados,
desangrados los suspiros.

El silencio ya me explico
de este motor remendado:
es necesario estar vivo
para poder ser desterrado.

10 de octubre de 2009

Insectos XVII (más sobre la historia del grillo)

Curtido en pocas batallas
calla el grillo sufrido,
abatida la garganta
espanta de la boca la brida.
El grillo ya no canta
sonatas sin sentido.
Destruida su fama
calma su voz desabrida
en la muerte que lo llama
porque la vida se le ha ido
andándose por las ramas;
buscando final prometido.

8 de octubre de 2009

Pastoral en Verso

¿Qué sucede cuando bañamos a nuestro perro de lanas?
Nos damos cuenta de que no es un perro.


El pastor tenía una oveja llamada Verdad.
No la esquilaba por miedo,
sabía qué iba a encontrar.
Tenía esa oveja hermanas:
Rutina balaba monocorde
advertencias imposibles de escuchar.
A la mesa con el pastor
se sentaba Realidad,
se comía su queso,
sorbía con estruendo la sopa,
pedía postre, café y puro.
Sustituta de amigos extraviados,
de hijos no nacidos,
de una mujer por inventar,
siempre junto a la oveja más vieja: Soledad.
Deseo gustaba de permanecer tumbada
fingiéndose dormida en el corral.
Angustias parada frente a la puerta
hablando por unos ojos sin ojal.
Fueron muchas otras ovejas
olvidadas, muertas de vida,
enterradas en una memoria blanda
de querencias inconstantes
y palabras en el palomar.
Un rebaño demasiado casero,
un golpe al estado permanente
de los hechos desechados.
Un rebaño acomodado a la existencia
de renuncias necesarias.
Un hatajo de cabronas ovejas
con paladar de tigre,
gobernantas de pezuña funesta,
esclavizan la pasta endurecida del hombre
que eligió ser pastor de sus miserias.



Para el interesado en ver la versión en prosa de esta pastoral pinche aquí.

1 de octubre de 2009

Incierto

Transcribo un lenguaje deslavazado
a torpe vocabulario de hombre,
miedo a la luz circular enmarcada,
conciencia disfrazada de Verne.

Piso a fondo el desenfreno,
pido a los ciudadanos sus grilletes,
arranco las crines a la mula
aterrado por su pausado avance.

Esperar por imposición,
dudar como profesión,
desmembrar la vida
en pasado y futuro.
Dejar vendido el presente,
saldado, regalado, latente.
Comer cuchillos, fregar alimentos.
Jinete de cangrejos, alpinista de infiernos.

Convierto los parques en tanatorios,
los ataúdes en neveras,
el hielo en escaparate penitenciario,
una semana en una quiniela.

Veo marchar todos los trenes
desde el andén equivocado.
Confundo bridas con espuelas,
jilgueros con halcones,
jolgorio con viruela,
cicuta con infusiones.

Duermo mientras me caminan las aceras
y despierto a una hora distinta cada día
para adaptar el capricho al dicho:
la vida es una sala de espera.

25 de septiembre de 2009

Sexo

Entré en tu casa.
Tras la puerta una fragancia metálica.

Entré en tu baño,
lavé la duda con ruido de acero sobre porcelana.

Me coloqué bajo tus escamas
tanteando respuestas a preguntas anárquicas.

Y amanecí despedazado.
Incapaz de ser aquello que buscaba.

31 de agosto de 2009

La calma

La calma se presenta sin avisar
y ahuyenta la sombra jorobada.
Imperfección en la sucesión
de los pequeños placeres
inflamados ahora.
La calma
los evapora, los convierte
en edificios inclinados:
amenaza insegura de sí misma.
Y vuelves a ser capaz
de acompasar el deseo con las acciones,
de relacionar tus manos
con la cuchara que sostienen,
la cuchara
con el alimento que viaja hacia tu boca,
tu boca
con la sencillez entre los dientes
esperando para volver a ser palabra.
Esa calma tan carente de causa,
sin dueño, procedente de un lugar
oculto tras aquellos actos de felicidad ficticia.

2 de agosto de 2009

26 de julio de 2009

Insectos XIII

Racimos de saltamontes diminutos me hipnotizan
cada mañana cuando salgo a regar los rosales.
Se agarran con fuerza a las espinas e ignoran
la maldad de mi índice curioso que los acaricia.

No sabía que los saltamontes nacen en verano.

Copias diminutas de sus padres pronto crecerán
hasta ser tan grandes como mis dedos
y abandonarán las espinas sin acordarse
de mis maternales cuidados de jardinero necio.

No sabía que los saltamontes nacen en verano.

Los veré huyendo del gato gordo y negro
que les persigue por el jardín y los trae a la cama
con las patas amputadas, ofrenda al jefe
que criaba sin saberlo juguetes para su subordinado.

En mi jardín, los saltamontes, sólo viven un verano.

18 de julio de 2009

Bajo tus cejas rapaces

Bajo tus cejas rapaces
ventanas afiladas,
boca con iris
y lengua desbocada.

Sobre tus pies agotados
de pisar mañanas funestas
se yerguen árboles de acero
desalmados de madera.

Contradicción de habitar
dos direcciones opuestas:
una que compone sueños
y otra que acicala afrentas.

10 de julio de 2009

Sí sólo permanecer detenido
aviva el deseo de precipitarse
hacia el frío hueco oculto
entre las imposiciones adulteradas;
tendré que permanecer
movido, inquieto e inquietante;
detenerme para abrevar ideas,
caminar a voz en grito
para no escuchar el peso de la tierra;
diluir el abrazo del ahora
en un dado de siete caras,
quedarme mejor solo conmigo
que sólo quedarme con nada.

8 de julio de 2009

Infinitivo

Amasar lo inmediato
para acabar siendo pan,
pan que devoran otros;
masa común de trigo y levadura.

Amasar lo evidente
para acotar las excusas,
para inventar religiones
maquilladas de yoes.

Desterrar la voz de la luna
que atrae los aullidos
arrinconados en la billetera,
desmenuzados en el almanaque.

Amasar posibilidades.
Un tiovivo para morir.
Huellas en lugares que no pisarás.
Certezas ocultando el arrojo.

Amasar una historia
con el mismo grano y la misma sangre,
con el mismo viento para la cometa.
Acabar tieso de indiferencia.

Desterrar el azar y la esperanza.
Dormir en una cama con tu nombre.
Esperar la muerte con ansia.
Acabar sin haber empezado.

Quejarse de no haber sido.
Andar sin posibilidad de avance.
Llorar sin tener motivo.
Huir del corazón pellizcado.

Doler esta sucesión de días.
Cargar con el hielo de la culpa.
Gemir por lo que no dejaste ser.
Acabar devorado por el espejo.

Comparar otros ojos con tu ceguera,
otras vidas con tu limbo.
Enloquecer asfixiado en tu pellejo
rumiando futuros improbables.

Amasar con manos estúpidas
mármol con textura de mantequilla.

Firmar sin leer la letra invisible.
Creer que mañana todo habrá acabado.

Sudar los problemas de otros.
Olvidar masticar las palabras.

Convertir el sueño en desvelo.
Luchar sin enemigo.

Arrastrar una vida a cuestas.

Cuesta más ser que haber sido.

20 de junio de 2009

Insectos XII

Es tiempo para el canto de las cigarras.
Han de callar los torrentes de palabras.
Es tiempo para el mundo ralentizado.
Han de parar los que sólo saben correr.
Es el tiempo para dejar de doler.
Han de despertar los amodorrados.

14 de junio de 2009

Todos mis hogares

Todos mis hogares
Han tenido el suelo oscuro.
Querían ocultar las huellas
de mis pies desnudos.

Todos los caminos
Se olvidaron de mi nombre.
Querían continuar creyendo
en el cobarde que se esconde.

De repente ya no me muevo,
mis ansias no responden.
De repente ya no respiro,
mis futuros son de otro hombre.

27 de mayo de 2009

Insectos (XI)

Hoy he visto una araña con bigotes blancos.
Cayó de repente, del magnolio al regazo.
Hoy una araña despertó, atados a un salto,
arquetipos tras un adulto sentenciados.

21 de mayo de 2009

Escribir poesía de mañana

Escribir poesía de mañana,
sobreponerme al despertador,
despegar la almohada
del sueño muerto de sueño.

Escribir a deshoras, puedo
acabar desquiciado
por tener que llenar el tiempo
y abusar del lápiz maltratado.

Escribir porque trae premio,
insistir en el dislate,
masticar oro sin quilates,
trabajar como hacen los ingenuos.

14 de mayo de 2009

10 de mayo de 2009

Una Casa

Quiero una casa.
Una casa no para tener.
No para retener
hombres alabando mis potencias,
mujeres invocando mis gracias.
No para guardar el humo denso del tabaco
detrás de las ventanas,
ni las risas, el vino o las confusiones;
ni los niños, los amores o las desgracias.
No para mantener protegidas las palabras
tras silenciosas puertas atrancadas.
Una casa,
sólo para tener jardín
y cultivar esperanzas.

6 de mayo de 2009

2 de mayo de 2009

Insectos (IX)

Los niños crucifican libélulas
en los troncos,
la muerte en sus manos
como un juguete,
la risa en sus bocas
como un telón
anticipando a los padres
que fuman distraídos,
apoyados en la ilusión
de ser más fuertes que la muerte.

21 de abril de 2009

Insectos (VIII)

El canto de cuerdas
entorna, párpados de verano,
los plátanos de la avenida.

Caminar de fiera
exhausta. Derrite los pasos
la chicharra con su risa

y adormece la vuelta
del discurrir despacio,
del retornar a la vida.

20 de abril de 2009

Presente

El presente está hambriento.
Encuentro dentelladas en mis recuerdos,
quemaduras en las sonrisas viejas,
olor a cuerpo rendido
y unos labios de metal con voz desmantelada..

El presente no necesita
del niño que solía ser
y me vincula a una inercia
que aborta todos los deseos acurrucados.

Mi presente inaccesible,
cerrado y rígido,
alumno privilegiado del miedo.

12 de abril de 2009

Con el pie izquierdo

no son las nubes en mis ojos
ni el sol en el asfalto
no es la obligación de morir despacio
ni este nacer de nalgas
no soy candidato a premios
objeto de ningún deseo
ni afortunado poseedor de felicidad

se trata de un grillo en jaula digital
de un café grasiento
de una pelusa que se ríe
de un sábado con cuerpo de lunes
de este dolor
de este clamor
de este desorden esquivado
Se trata de la obligación de vivir

6 de abril de 2009

Las hormigas se precipitan

Las hormigas se precipitan
en abismos entre terrones
de tierra reseca. La frontera
del albero con la maleza
marca la división rotunda
entre lo común y lo inexplorado.
Un hombre diminuto muere,
un hombre germinal bosteza,
un mundo ignorante avanza.

26 de marzo de 2009

Detesto

detesto
sufrir el hueco de tu derrumbamiento
el cadalso de tus torpezas
como hablas sin decir
como respiras derrochando aire
y comes sin dejar comer
y amas a los ángeles mutilados

detesto
tu suspicacia de halcón burlado
tu media sonrisa arrancada
y la mueca derretida chorreando carcajada abajo

existes en esta órbita sin salida
en la bondad y en la tregua menguando

existes parásito de mi necesidad
parásito de la gula de mis manos
parásito en el final del hombre evaporado

16 de marzo de 2009

Insectos (VII)

Osada polilla hambrienta de luz
+
Salamanquesa hambrienta de polilla
=
Extraña sin su beso la bombilla

3 de marzo de 2009

Te florecieron las manos

te florecieron las manos
te derrumbaste abrazos sobre mi satisfacción
te convertiste en carne dúctil
en resquicio bajo mi pecho entornado
te revelaste único
lleno de miedos
lleno de peros
colmado de mañanas difuminados
saciado de tardes que no llegaron a morir
te explicaste un poco más de la cuenta
un poco menos de lo que la curiosidad exige
y te descubriste dudando
invitándome a cortar con los dientes
la soga del ahorcado
tendiéndome el enigma
de un silencio confortable

Para Joss

14 de febrero de 2009

14 de enero de 2009