25 de septiembre de 2009

Sexo

Entré en tu casa.
Tras la puerta una fragancia metálica.

Entré en tu baño,
lavé la duda con ruido de acero sobre porcelana.

Me coloqué bajo tus escamas
tanteando respuestas a preguntas anárquicas.

Y amanecí despedazado.
Incapaz de ser aquello que buscaba.