30 de octubre de 2009

El mundo a los pies

voy de insomnio en insomnio
arrastrando la saliva
por avenidas desnombradas
hacia lugares ayer aun con ganas de verme

dejé de creer en los engranajes perfectos

traquetean con voz de óxido las palabras en la vía
y sólo hablan los árboles
y sólo escuchan los perros
el discurso del rostro incapaz de sorprenderse

dejé de creer que las colillas en la acera eran besos regalados

lo inevitable
devoró el resto de lógica en la cornisa
todo lo que se pudo resignar se resignó
y no veo a nadie curándose las heridas
inevitables
de las rodillas

dejé de esperar el chasquido de la semilla

lo increíble
aparece de repente en las mujeres aputargadas
en los seguros hombres con traje de ciénaga
en el padre que pasea hijos que no le pertenecen
por el filo de la costumbre
lo increíble
se hace carne de membrillo
al estrellarse contra el pulcro pecho hinchado
y el pan caliente de la abnegación
lo increíble
es que no amanezca decapitado

dejé un esputo cínico adosado al miedo

voy de desvelo en desvelo
esperando el estruendo de la ciudad anochecida
las sonrisas de los búhos mastican la esperanza
he llegado tarde

14 de octubre de 2009

El acerico de Gloria Fuertes

El corazón como un acerico.
Silenciadas las convulsiones
de tanta aguja enconada.

El corazón como un acerico.
Los latidos ensartados,
desangrados los suspiros.

El silencio ya me explico
de este motor remendado:
es necesario estar vivo
para poder ser desterrado.

10 de octubre de 2009

Insectos XVII (más sobre la historia del grillo)

Curtido en pocas batallas
calla el grillo sufrido,
abatida la garganta
espanta de la boca la brida.
El grillo ya no canta
sonatas sin sentido.
Destruida su fama
calma su voz desabrida
en la muerte que lo llama
porque la vida se le ha ido
andándose por las ramas;
buscando final prometido.

8 de octubre de 2009

Pastoral en Verso

¿Qué sucede cuando bañamos a nuestro perro de lanas?
Nos damos cuenta de que no es un perro.


El pastor tenía una oveja llamada Verdad.
No la esquilaba por miedo,
sabía qué iba a encontrar.
Tenía esa oveja hermanas:
Rutina balaba monocorde
advertencias imposibles de escuchar.
A la mesa con el pastor
se sentaba Realidad,
se comía su queso,
sorbía con estruendo la sopa,
pedía postre, café y puro.
Sustituta de amigos extraviados,
de hijos no nacidos,
de una mujer por inventar,
siempre junto a la oveja más vieja: Soledad.
Deseo gustaba de permanecer tumbada
fingiéndose dormida en el corral.
Angustias parada frente a la puerta
hablando por unos ojos sin ojal.
Fueron muchas otras ovejas
olvidadas, muertas de vida,
enterradas en una memoria blanda
de querencias inconstantes
y palabras en el palomar.
Un rebaño demasiado casero,
un golpe al estado permanente
de los hechos desechados.
Un rebaño acomodado a la existencia
de renuncias necesarias.
Un hatajo de cabronas ovejas
con paladar de tigre,
gobernantas de pezuña funesta,
esclavizan la pasta endurecida del hombre
que eligió ser pastor de sus miserias.



Para el interesado en ver la versión en prosa de esta pastoral pinche aquí.

1 de octubre de 2009

Incierto

Transcribo un lenguaje deslavazado
a torpe vocabulario de hombre,
miedo a la luz circular enmarcada,
conciencia disfrazada de Verne.

Piso a fondo el desenfreno,
pido a los ciudadanos sus grilletes,
arranco las crines a la mula
aterrado por su pausado avance.

Esperar por imposición,
dudar como profesión,
desmembrar la vida
en pasado y futuro.
Dejar vendido el presente,
saldado, regalado, latente.
Comer cuchillos, fregar alimentos.
Jinete de cangrejos, alpinista de infiernos.

Convierto los parques en tanatorios,
los ataúdes en neveras,
el hielo en escaparate penitenciario,
una semana en una quiniela.

Veo marchar todos los trenes
desde el andén equivocado.
Confundo bridas con espuelas,
jilgueros con halcones,
jolgorio con viruela,
cicuta con infusiones.

Duermo mientras me caminan las aceras
y despierto a una hora distinta cada día
para adaptar el capricho al dicho:
la vida es una sala de espera.