28 de mayo de 2012

...que no libre.


He tenido muchos buenos malos ejemplos
y he sido tan tonto de no seguirlos,
gracias a mi torpeza
gozo de esa infelicidad lúcida
del recortador de problemas
y soy independiente.

17 de mayo de 2012

Diminutillos

16.

Con piel de trompeta 
te anunciabas
y comías al mundo su espacio
con tu piel
anticipo de tu hambre
de tus pasos absolutos
del encaje de tu viento
en esta carencia
tu piel que yo tocaba
con caricias desafinadas

11 de mayo de 2012

La he visto

la he visto
bajo esa piel de cemento y optimismo
bajo la falsa civilización de los hombres
bajo la pauta incorrupta de lo modélico

la he visto
era negra y bufaba
era inmensa y era mía
era toda de todos

La he visto
en el vacío agazapada
en los pechos huecos aguardando
en las sonrisas derramada

La he visto
era una soledad sola
era una soledad amarga
era conocer su secreto
peor que morir
peor que estar sólo vivo
peor que la peor certeza
bajo la piel que no tapa
bajo la orilla que no abraza
bajo la llaga desconsolada
la soledad de los hombres
que solos no saben hacer nada.

8 de mayo de 2012

Es como dormir

Es como dormir hasta tarde,
vivir,
y despertar con la pérdida
pegada al paladar,
la vida,
madre incompetente
que te permite la madrugada
y te ofrece confusión
servida en plato de plástico
cuando levantas el alma
de la mullida trampa
y enseguida, otra vez, morirte.


7 de mayo de 2012

Déjeme


Déjeme creer en la consistencia cierta
de sus muslos que no impulsan más que una repulsa
un mohín de labios asqueados
y un reproche mimético y de valencia prostituta

Déjeme pensar si se cansa de pensarse
ese modelo de publicidad neurótica y pelo ondulado
que es usted más que sus quiebros
más que sus ríos y sus suspicacias.

Déjeme saber lo que ya sé
que no es más que humo lo que sale de las chimeneas
y que la queja es vieja y afea.

Déjeme sin su presencia recordarle
como el que pudo ser asiento de mi aliento
y no como este boca seca y destartalada.

Déjeme solo su recuerdo me basta
su realidad me irrita y su futuro me espanta.


1 de mayo de 2012

Grilletes


Cuando por las noches me desprendo de los calcetines y froto la marca que han dejado los elásticos en los tobillos, pienso en lugares donde andar descalzo. Hacerlo durante todo el año, durante todo lo que me reste de existencia. Aun con la idea rebotando en el cráneo, me descubro hurgando en el cajón de la ropa interior. Mis manos eligen un par de alegres grilletes de colores para caminar todo el día siguiente, todo el próximo día asfaltado y pegajoso, para atravesar esas horas fotocopiadas que se abren justo después de la alarma de las siete y media en el teléfono móvil.