30 de abril de 2013

Los Insectos. Como tenerlos en casa sin que se conviertan en plaga.


Soy un poco pudoroso, tímido, tontolculo. Por eso me cuesta hablar de este hijo tan guapo que me ha salido y que, aunque parece una mosca gorda, es un libro, sí un libro y de poesía ni más ni menos.



Pero no he estado solo en este alumbramiento. La criatura tiene dos madres: Laura del Valle que se ha encargado de vestir con mimo al crío y Nati Comas que ha hecho un seguimiento de la gestación impecable y me ha aconsejado sobre qué tenía que comer para que el bicho creciera sano y hermoso. También están implicadas en este proyecto muchas otras personas que en mayor o menor medida han hecho que mi poemario haya tirado hacia delante y hacen que un proyecto tan ilusionante como La Espiral también vaya avanzando con su pasito de hormiga laboriosa hacia donde quiera que vaya.

Quería aprovechar esta entrada también para presentar ese proyecto, esa espiral, que parece expandirse un poquito con ayuda de sus asociados y amiguetes. Y es que de momento somos eso, una asociación para la difusión de la palabra, que da voz a muchos autores desconocidos como yo mismo que me miro en los espejos y no me reconozco. En el futuro… quién puede decir lo que pasará en el futuro, pero de momento son ya muchos títulos publicados en pocos años de existencia, muchos proyectos, casi todos colectivos, con muchas formas de escribir y de contar.

Así que no dejéis de apoyar, de apoyarnos, de apostar por la palabra dicha o escrita gracias a este gran megáfono que es la Espiral Literaria. Comprad mi libro, cualquier otro libro y el que esté ya muy flamenco que se asocie.

Para el que esté interesado en los "Insectos" o en informarse de cómo colaborar con la asociación no tenéis más que entrar en la web de la Editorial Espiral Literaria.

Lo tienen en Sevilla las librerías Birlibirloque y Un Gato en Bicicleta, por si os pilla cerca. 

Gracias y enhorabuena a los premiados. 

9 de abril de 2013

diminutillos

31.


A cambio de que veas
el movimiento hacia quién eres
y la mejora de tu cuerpo aparente
respecto a tu discurso de quejas engarzadas,


estoy dispuesto yo también,
a despellejarme de espejos,
a mirarme en tus ojos,
y a admitir que yo tampoco
he sido justo con mis sueños.