28 de febrero de 2015

diminutillos

129.

Los niños son piezas secándose
de un futuro que tiende
a la ignorancia, la prepotencia y el miedo.

No son promesas jugando en la calle;
los niños conocen pronto su vacío
y acercan, desde muy tierna edad,
su ilusión a la dureza exigida para ser dóciles.

Los niños aprenden primero a conformarse
y después se permiten ser los desconocidos.

25 de febrero de 2015

21 de febrero de 2015

Tipo Test

7. Coloque los siguientes acontecimientos en el gradiente según los considere más cercanos a uno u otro polo:

POESÍA ---------------------------------- CIENCIA FICCIÓN

  • Nacimiento
  • Alivio o putada para otros
  • El llanto más culto del mundo
  • Infancia
  • Paraíso donde te pegan
  • Boca de fraile
  • Adolescencia
  • Fluidos que no fluyen
  • Pleno cuerpo con cerebro plano
  • Juventud
  • Paquete de pipas y litrona
  • Sueños con lamparones
  • Adultez
  • Matrimonio de conveniencia
  • fútbol o biterkas
  • Vejez
  • Viajes del Imserso
  • Sintron en vez de guinda del pastel
  • Muerte
  • Alivio o putada para uno mismo
  • Mueble bar en urna de las caras
  • Resurrección
  • Café y puro

18 de febrero de 2015

P-30

Salida 2. Para qué sirve la poesía.










Estudié psicología. Aunque no he puesto mucho en práctica esta formación, se me nota eso del defecto profesional. La gente me gusta y me repele a partes iguales. Pero hay algo que sí me caracteriza: la curiosidad por los pensamientos y sentimientos ajenos. Supongo que el ser humano es ese animal social que nos explican a lo largo de nuestras distintas experiencias académicas, ese animal de rebaño del que formamos parte durante el tiempo que nos toca pasar aquí. Tendemos a juntarnos, a buscarnos y a compartir. Sí, a compartir, lo creo con firmeza. A pesar de que topamos en nuestro día a día con un mensaje contradictorio, un doble vínculo (veis como tengo ramalazos de psicólogo), que nos dice que debemos querer y entender al prójimo pero, al mismo tiempo, desempeñarnos como crueles competidores insensibles al mal que aqueja al igual y que se convierte por consiguiente en una ventaja para nosotros; a pesar de esa confusa manera de crecer y desarrollarnos, nuestra educación psicópata no puede tapar completamente esa tendencia a la curiosidad por el otro. Esa certeza de que no somos muy distintos una vez quitamos lo accesorio.

En mi caso ese querer saber cómo saben los melones de la huerta del vecino se traduce en qué expresiones artísticas le gustan, qué saben hacer sus manos, qué cosas nuevas es capaz de traer a mi realidad y a la generalidad. Me siento atraído por las personas que gustan de la belleza y que, por sus acciones o palabras, parecen partidarios de un desarrollo del individuo en el que la creación es un aspecto crucial.

Esas ovejas raras, a menudo con ojeras y achaques, esas ovejas que beben de más y toman pastillas de la risa o de la calma. Esas cabras locas que no tienen monte a donde ir. Esas personas que son un poco como yo y que no aspiran a comprar el aire que respiran sino que saben que el aire está ahí y no tienen más que encontrarlo y tomarlo.

He buscado desde que era niño a esos seres. Especialmente a los apasionados de la literatura en general y de la poesía en concreto. Poesía como lugar común, como paisaje extrañísimo pero de clima benévolo. Poesía como un pelador que deja al descubierto la carne compartida de la humanidad.

Una vez sentados frente a frente, con algo de beber por delante, ya solo queda dejarse llevar y conocerse. Analizarse sin intrusismo. La poesía como una técnica diagnóstica proyectiva pero que no se corrige o de la que no importa el resultado, sino que lo que cuenta e interesa es el simple acto comunicativo: ¿Qué poeta te gusta? ¿Qué poema te gusta? ¿Cuáles son tus versos predilectos? Esperar y, a partir de las respuestas, sacar una conclusión liviana, fácil de modificar. Sonreír y entregarse, sincerarse; dejar que la poesía nos lleve donde ella quiera, encontrar juntos ese aire dulce y fragante que nos limpia y nos trae la seguridad de que vivir merece la pena.

La poesía como lugar de encuentro. Un espacio para compartir y acercar mundos desde otra perspectiva distinta a la que se da en lo cotidiano. Los poemas que nos recomendamos, los libros que nos regalamos, los lugares bellos que queremos hacer ver a las personas que amamos.

Mis amigos son los poetas que me han recomendado o a los que me recuerdan. Tomás es Cernuda, un magnolio fragante y fuerte; Nati es Margarit y la Szymborska; Fermín es Pepe Hierro, José es Juan de la Cruz, Ricardo es Antonio Machado, Ismael es el primer poeta extraterrestre, Elena es Gimferrer, Guille es Iribarren...

Mis amigos los poetas siempre dispuestos a dejarse conocer siempre dispuestos a hablar, aun sin saberlo, de su poesía.

Les dejo con unos versos sobre el uso de la poesía. Hasta pronto.


LA EDUCACIÓN SENTIMENTAL

Solía repetir con menosprecio:
la poesía para nada sirve.
Me quiso preparar para un infierno
donde, al bajar la guardia se arriesga uno a perder,
donde solo el dinero protege de este frío
de la edad. Pero, en cambio, no sabía
que es por ese motivo que la necesitamos,
que es preciso rastrear la poesía
por hospitales y juzgados: luego
ya hablará de la amada.
Hay poesía incluso en gente
que, al igual que mi padre, odió la vida.
Y tenía razón en su argumento:
de nada sirve, aquella que él leía.

Joan Margarit. Aguafuertes

14 de febrero de 2015

diminutillos

Dos poemas cortos sobre puñetas puñeteras...

127.

Dientes sin dentellada,
piernas sin patada,
puños sin puñetazo
para jugar a las tabas.


Mándame por favor
a hacer primorosas puñetas.
Te las traeré fritas y escurridas ,
con guarnición desangelada
de cojoneras moscas.

Mándame por favor bien lejos,
y que la distancia piadosa
mezcle los cuervos con los colibríes,
los cadáveres con los atletas
y todo ese montón de mierda
pueda ser tomada sin asalto
como una conversación edificante.

11 de febrero de 2015

P-30

Salida 1. Presentación y declaración de intenciones

Ayer estaba puliendo algunos versos, pensando si intercalarlos entre las publicaciones previstas, preguntándome si eran ya versos cerrados o me llevaban a esa espera necesaria en el cajón; y de repente me vino a la cabeza «la pregunta»: ¿Por qué escribo poesía? Y su hermana pequeña que, sin ser un coco con verruga en nariz ganchuda y halitosis, me suele repeler bastante: ¿Qué es para mí la poesía?

Al enfrentarme a esas dos cuestiones no pude más que quedarme paralizado. Tuve que dejar las labores de intendencia; las actualizaciones, etiquetas, planificación y todas esas pequeñas tareas que todo el que tiene un blog conoce bien. En ese silencio reflexivo las preguntas se modificaron y se fusionaron en una: ¿Por qué en un blog de poesía no hablo de poesía?

Ante esta nueva duda claudicó mi estado contemplativo y me empezaron a picar las sienes y las yemas de los dedos, síntomas que pueden indicar dos cosas. Una vez descartada la jaqueca con mareo incluido... Sí, se trataba de ganas de escribir, así que me puse manos a la obra, a buscar respuestas.

Así surgió esta sección que estará centrada en circunvalar la poesía. De ahí su nombre P-30. Mi intención no es estar dando vueltas toda la vida, quiero un piso en todo el centro o al menos visitar esa zona con frecuencia.

Enseguida me di cuenta de que P-30 ha nacido con vocación de convertirse en columna vertebral del blog. Espero que os interese y que podamos intercambiar opiniones. Quiero una mezcla de seriedad y desenfado. Una especie de Super Pop poética, pero también poder compartir las reflexiones más profundas a esta lado del río Betis.

Es una sección no para poetas (que también) sino, sobre todo, para apasionados a la poesía y me gustaría que me ayudarais a llevarla adelante. A ver cómo va evolucionando la idea.

Estáis invitados.Se admiten propuestas, temas, críticas y peticiones. 

7 de febrero de 2015

Uno menos en la pila de libros pendientes

La marca del editor
Roberto Calasso
Anagrama, colección Argumentos 174p.

Ya lo intuía... me lo estaba temiendo, aunque la verdad es que temer no es una palabra que case con esta lectura deliciosa, para nada.

Nos encontramos aquí con una recopilación (algo repetitiva a veces en cuanto a argumentos y temas) de escritos de Roberto Calasso. En ellos habla y reflexiona sobre qué es y cómo ha llegado a nuestros días el mundo de la edición.

Me llama poderosamente la atención su creencia acerca del papel del editor. Dice Calasso que en su colección lo que hace es, de alguna manera, conectar o seguir un hilo de pensamiento y sentimiento. Escribe, con los libros de otros, otro libro que todos los que se confiesan seguidores de Adelphi reconocen con solo mirar el lomo de uno de sus obras editadas.

El mismo carácter repetitivo que criticaba al principio, en ocasiones sirve para aclararnos ideas. Por ejemplo, qué quiere decir con su exposición de lo que debe ser un “libro único” o su verdadera opinión sobre el equilibrio perfecto entre beneficio y calidad. Así, aunque en ocasiones uno piense que ya ha leído un argumento unas páginas más atrás, si resiste la tentación de saltar el artículo en marcha, suele encontrar otro punto de vista o algún argumento extra que no había aparecido hasta ese momento.

«Los libros únicos eran, entonces, libros que habían corrido un alto riesgo de no llegar a ser nunca tales».

«El autor, después de ese libro, volvería a perderse en el anonimato. Acaso porque no pretendía ser escritor de una obra sino que una obra (ese libro único) se había servido del él para existir».

Menos interesante me han parecido los momentos en los que habla de sus amigos los grandes editores europeos. Sí, son pasajes entretenidos pero no tan ricos en reflexión y en esa sorna tranquila que caracteriza el flujo mental de este tipo genial. Prefiero el Calasso que pule con esmero su idea (y a veces idealización) de los libros y la edición; me gusta como enlaza su labor con las generalidades que están transformando el mundo (como el impacto de la tecnología o la imposición de un criterio exclusivamente económico en las editoriales y la vida, por ejemplo).

«Vender indica un proceso como mínimo oscuro: ¿Cómo suscitar deseo por algo que es un objeto complejo, en buena medida desconocido y en otra gran medida, elusivo?»

Un gran libro. He disfrutado, he aprendido, he afilado la curiosidad e incluso, y aunque esto pueda costarme todos los seguidores en tuiter, he podido reflexionar a gusto.

Ya soy oficialmente Calassiano.

4 de febrero de 2015

diminutillos

126.

Me estoy intoxicando
de palabras antiguas,
saciándome de ojos,
colmándome de bocas.

Me estoy intoxicando
para ser otro el que rebusque
entre los añicos de tanta derrota.