29 de abril de 2015

diminutillos

137.

Nadie me deja
con mi tristeza
mi rabia
ni mi euforia a solas
ni yo soy mío
ni nada me contiene
mi mismo yo es otro tú
un nadie distinto de Nadie

25 de abril de 2015

Uno menos en la pila de libros pendientes

Nocturnos 
John Connolly
Tusquets, Colección Andanzas, 362p.

¿Un libro de relatos? ¿Hoy? Pero eso ya no se lleva primo. ¡Ah, qué encima son de terror! Pues se los va a leer... Todo el mundo, al menos deberían.

Vamos a poner en primer lugar lo malo o, en el caso de este libro, lo menos bueno: hay altibajos. No todos los relatos son el definitivo cuento de terror. Me ha parecido que la cosa empieza muy fuerte y se desinfla un tanto hacia la mitad. Bien por la ambientación, por la habilidad del autor o por el tema (para todos los gustos los hay: brujas, hombres lobo, vampiros, cosas de dudosa procedencia, payasos, de todo, de verdad, viene completita la recopilación); los he querido apurar todos y el conjunto es sólido y contundente.

Tengo que confesar que pierdo pie con este autor, que soy habitual seguidor de su serie policíaca protagonizada por Charlie Parker. También que mis principios lectores fueron con los relatos de terror clásico, ese siglo XIX que terminaba y que nos trajo una nueva forma de narrar y nuevas formas de profundizar en nuestros miedos. Pues resulta que en este libro se da una conjunción entre dos de mis gustos y se da bien. Porque, ¡ay del que se acerque a autores como Bierce sin el debido respeto! Connolly sale airoso en esta aproximación y, además, aporta modernidad y su habilidad para hacer una revisión que refresca la ambientación y la temática de esos relatos clásicos. No se pierdan el guiño descarado y simpático que hace el autor a los amantes del género en el relato titulado El ritual de los huesos.

Tenemos temas de todo corte, desde el horror cósmico lovecraftiano hasta la crítica sardónica extraída del mismo tuétano de Ambrose Bierce; pasando por King, Stevenson, Barker y casi todo lo que se nos ocurra. La habilidad del autor para cambiar de tema y registro es pasmosa y admirable.

Mis dos relatos favoritos de la antología son: Las brujas de Underbury. Una aportación a ese género de detectives de lo sobrenatural que a mí me recordó al mejor Blackwood y su John Silence. Y El ciclo, en el que parece que el narrador se va a meter en un berenjenal machista por torpe y por tópico pero, de repente, nos deja con el belfo colgando y nos hace meternos en la piel de la protagonista para justificar hasta el último segundo de lo que le pasa.

Entretenimiento con enjundia este Nocturnos. Hacía tiempo que no tomaba un cocido que se pareciera tanto al que hacía mi madre, no sé si me explico.

22 de abril de 2015

Apenas se nota

Aunque no lo notes
estás siendo bombardeado

Aunque no lo notes
tu hambre no te pertenece

Aunque no lo notes
el otro tú es más que tú

Aunque no lo notes
ni te desesperes ni te despiertes
hay mucho silencio por habitante cuadrado 


Nota: Este poema nació de un hastag: #Verdadesconentradas que se vino arriba. 

18 de abril de 2015

diminutillos

136.

Hoy
me crucé la cara
lavada por la duda
Hoy
descarada todo hueso
boca y pocas palabras
Hoy
la indiferencia atravesada
acalló mi cara
Hoy
cayó el rostro
se quebró el mundo
la curiosidad           miró