23 de mayo de 2017

De nada

no era para tanto
para nada era
lo que esperaba
para nada es
suficiente, para mí
que nada es
lo que parece
nada vale la pena
devaluada, pero
no fue esa nada
nunca tan parecida
a este hoy que anda
ajeno y giboso
llevándonos de la mano
no, nada y nunca
para todo y sobre todo

16 de mayo de 2017

diminutillos

242.

la verdad no tiene que ver con la luz
por la noche las verdades siguen
siguen tras la muerte esperando 
a que alguien las nombre
a que las fuerce, a que las niegue
verdad y luz en monedas separadas
esperando a que dejemos de usar
la suerte como excusa, la inercia 
como sentencia, luz y verdad
como dos filos del mismo silencio

9 de mayo de 2017

diminutillos

241.

Conseguí digerir
con el pecho y mi silencio
la agresión del cielorraso

y llamarlo exigencia
y llamarlo amor 
y llamarlo compasión 

Conseguí llegar
a refugiarme de la ira 
debajo de su cañizo avispado

y tener hogar
y tener propia voz
y tener el vacío

abierto y deseándome

2 de mayo de 2017

Complicado hombre sencillo

Jamás le vi implicado en nada común
Sabía freír croquetas por dentro 
y dejar cruda la piel de la gula
Capaz y capataz de expediciones
reiteradas al polo sur hiperactivo

Jamás le noté interesado en lo corriente.
Prefería dar consejos a Sísifo
o sus campañas pro rueda de molino
Se le podía oler llegar, enfrascado siempre
en el aroma aritmético más enrevesado

Jamás estuvo quieto cinco minutos.
Todos sus logros requerían después y para siempre
del pecho y la gola, del escaparate y la luciérnaga

Jamás vi a nadie sonreír con tanto miedo 
como lo hacía
el complicado hombre sencillo

25 de abril de 2017

Polisemia

El veneno se puede llamar
ponzoña, chocolate, sábado o ciencia.
El amor se puede invocar diciendo
hipoteca, costumbre, lumbre o cupido.
La muerte puede ser un alivio, 
un destino apetecible, aplauso, herencia.
El sol puede salir por el sur y la duda,
por los ombligos y puede no ser luz ni vida.

Pero tu nombre ha de tener semántica firme
y hablar solo de quién eres desvestido.

18 de abril de 2017

Petición del poeta

Solo quiero la voz de los ángeles 
la atención precisa y entrenada
dispuesta a la palabra abierta
y al enigma minúsculo de la costumbre

Aunque vivir aquí es inevitable
no lo es el parloteo de las alas
no lo es la búsqueda empeñada 
en erosionar todos los asideros
Solo quiero estar alto y lejos

Solo quiero acotar sin acortar
desdeñar la peladura artificial
de lo inevitable. Como los naranjos
estar a merced de las estaciones

que suenen a jaramago de cuneta
todas las palabras y que no sean
pronunciadas nunca más
como un expediente abierto
para no ser entendido

11 de abril de 2017

diminutillos

240.

como los niños aprenden a decir
pájaro
el bramido aterrador del mundo
deriva en palabras adultas
que ni vuelan
ni huelen
ni dicen nada nuevo

4 de abril de 2017

diminutillos

239.

Hay palabras que piden ser llenadas
son el contenedor de nuestras carencias
por eso decimos amor, familia o deseo
con el hambre y no con la boca 

28 de marzo de 2017

Prohibido encender fuego en el monte

Todo el pueblo, este mismo pueblo
subió al monte hace diez veranos
Hoy el odio se ha regenerado
la rutina complaciente asfalta las calles
Todos devoramos el humo a parpadeos
y perdimos y nos consolamos 
Pero nadie les habló a los niños
de como huele la retama quemada
ese ritual de incienso y el funeral
en los pasos que bajaban a las casas
ignorantes de los primeros brotes 
ya bajo la ceniza y sobre los pechos
Aquel verano juntos, revolucionados
y revueltos; juntos todos menos

Quizás otro verano y el mismo fuego
que nos suba a todos al monte para ver
qué nació de lo que nunca estuvo muerto
Un incendio que nos distraiga 
de este vivir quemados, de este seguir
siendo separados un pueblo disperso

21 de marzo de 2017

Le he cogido cariño a una piedra

Siempre he preferido la equidad
Al que reconoce pronto sus errores
y vuelve a cometerlos

en los matices de las faltas
hallo secretos y debilidades,
la grieta en la funcional muralla
del maniquí contemporáneo 

Siempre he preferido una mirada 
elegida que una trola electa 
por apabullante mayoría

en la parte trasera de una existencia,
donde todo está mejor desordenado,
lo justo pierde sentido, entre lo imperfecto
todo es posible y nadie es sobra

14 de marzo de 2017

Bajar a la tierra

Los miro de frente
y cuando se dan la vuelta los miro
que son como yo
                          dicen
y debe ser verdad
porque a todos se les escapa
tarde o temprano la incertidumbre 

si bajo del ático del yo empedernido
a tomar café para encontrármelos
acabo por rozar sus cuerpos
                                          siempre
tibios como el mío
                           dicen
o por sacudirme de las pestañas
una semilla de nuestra tierra común:
la humanidad vencida

8 de marzo de 2017

diminutillos

238.

Nada queda para el que permanece
Incluso en los encierros voluntarios
recorrer de puntillas el silencio
nos deposita en el páramo, listos
para conversar con nuestras palabras
sobre los porqués de las lenguas muertas

Nada queda para el que permanece
más acá del desvío.
                            Más allá
de la ocurrencia persiste la duda
en el error por venir que nos salva

5 de marzo de 2017

Salpicadero de un Seat Panda

Sencillo que no simple
Despejado y diáfano
Casi transparente

El que te conoce sabe 
que no quieres pero sabes
que no haces cuando puedes
que tienes la atención distraída
y que te gusta más un charco
que a un cochino narcisista

Pero si me preguntan, defenderé 
que solo quieres ser feliz a tu manera
y que aunque me quedé por el camino
quizá otro pueda llegar al fondo
de esa lata de sardinas que conserva
lo que se supone es tu corazón

1 de marzo de 2017

Sección Iluminación. Amplia gama de pocas luces.


















Ninguna luz me convence
la bombilla se llenará de moscas
la vela íntima pero derrumbada
la poesía demasiado obtusa 

Ninguna luz me convence
la del quirófano de los estetas
la del dormitorio que ronca
la del futuro más bien desprestigiada

Ninguna luz me convence
Ni la subida de tono
Ni la salida de madre
Ni la eólica ni la disparada

Ninguna luz me convence
la sonrisa picada del niño
la del eremita de plástico
la de los libros que arden 

Ninguna luz me convence
la del ocaso que ensucia
la de la farola que vela
la de la mañana tan fría

Ninguna luz quiere
relacionarse con el silencio
Quedaría en evidencia 
esa manía suya de falsear
con caricias lo que toca.
Porque lo oscuro y callado
todo lo admite, todo
menos la mentira iluminada

26 de febrero de 2017

diminutillos

237.

lo que tú llamas instinto
con ese desprecio
descolgándose de tu rostro
esculpido en serie
es lo que me ha llevado 
a considerarme parte de ti

un instinto de querer ser 
más que el animal 
con el que justificas tanta muerte

22 de febrero de 2017

Articulado

Es demasiado tentador. En mis delirios de individuo aislado me creo siempre original, qué estúpido, pero me parece que el influjo de los pronombres y los artículos ha llevado por el mal camino a otros fatuos antes que a mí.

Porque articulan unos; articulan muñecos de la infancia, pensamientos de la época del sarpullido y la erección, y hoy confunden con una deliciosa malicia, incitan a descreer y a retar el absoluto que anteceden. Y porque otros sustituyen al nombre, decía el libro de texto; pero no solo ejercen una vicepresidencia lingüística imprescindible, son grandes fingidores y suplantan a su superior; se burlan de él y lo convierten en alguien idealizado o en un fantoche. 

Por eso estos versos improvisados. Porque cayeron de improviso a la cuna de la improvisación moderna: tuiter y su posibilidad de etiquetar hasta que no quede nada. En este caso la categoría elegida fue #Esunponé.

No sé cuanto me durará esta fase, pero ojalá hasta que no quede un yo al que tú puedas mirar a los ojos y al que él pueda llorar e idealizar. Os dejo con los textos.

I. 

No acabo de ser yo
el que se levanta
cada mañana a ser otro

***

Tú que vas a decir.
¡Eso lo dirás tú! Esa es tu opinión...

Que nada vale
y que te excluye
del privilegio de ser
Nosotros

***

Todo lo que hago lo hago por ella
incluso ser mi peor yo

Todo lo que hago lo hago por él
incluso no ser nadie

19 de febrero de 2017

diminutillos

236.

Construía 
fragantes excusas
florales; primorosas

Olvidaba ponerlas en agua,

pero al día siguiente su ingenio
volvía a estar florecido

16 de febrero de 2017

diminutillos

235.

Si lo tienes tan claro
por qué tantos lamentos y protestas
cuando tienes que salir del camino
No son solo tuyas nuestras afueras

13 de febrero de 2017

diminutillos

234.

Cuando miramos desde fuera
en todas las casas bailan y hay fiesta
En todas las ventanas otras caras
nos hacen apartar nuestra vergüenza
y pensamos en el mendrugo
en las tareas sobre la encimera
Tocamos las llaves en el bolsillo
y caemos en que es nuestro hogar
amargo hogar el que nos desespera.

9 de febrero de 2017

La lengua fuera

En estos tiempos que corren
más que nosotros
ciudadanos de élite
que se entrenan para el olvido
no hay meta que justifique
tanta cosecha de corazón inmaduro

se pierden ideas y bellezas
nos comemos el mendrugo helado
y lo llamamos vida

se empecinan los dientes
en masticar la piedra angular
que sostiene la inercia sacralizada

se agolpan los fracasos
a las puertas de las sastrerías más finas
compiten por el mejor atuendo
para su frío impronunciable

En estos tiempos dopados 
hay que volver al agua y al alcohol
para limpiar y soltar la lengua
hasta devolverla al que quiera la palabra

6 de febrero de 2017

diminutillos

233.

una vez desaparecido despojado y descreído
empecé a brotar
                       vi mi infancia repitiéndose
los errores aparecían como esquinas dobladas
señalando la cita a la que se llega siempre tarde
marcando las palabras que no dijeron
pero que me empeño en invocar 
monólogo tatuado para reconocerme
llegué al punto exacto de la duda
al proyecto de ampliación del callejón sin salida
tierno aún acabé por tropezarme 
                                            y no me pedí perdón

una vez y otra vez y otra vez
se cierra el telón y sale a saludar la misma piedra

2 de febrero de 2017

diminutillos

232.


Con el que poda y con el que siembra,
pero sobre todo
estoy con la inminencia de la semilla
y con toda la vida invisible 

Desde los extremos, las causas y los éxitos
nublan lo que crece,
roen el óxido de lo tangible y lo falso
y convierten lo humano en maneras 
correctas de estar en el mundo

Sobre todo estoy con el que se aleja

30 de enero de 2017

diminutillos

231.

Como cometer un crimen
Como convocar un cuerpo
Como cocear un cráneo

Reconocer la palabra precisa

Como nada nunca escrita
Como silencio o costumbre
de ruido, como animal ajeno

nos percibe, se oculta y nos despista 

26 de enero de 2017

diminutillos

230.

La vida como
un escaparate
un telón
un marco incomparable

La vida cabe
en una memoria cualquiera

La vida:
matar la curiosidad 

La vida 
para ser vida, tan ecuánime 

La vida acaba 
asimilada a la realidad

un pasatiempo
una broma 
una cuestión soterrada:
¿Cómo vivir la vida?

23 de enero de 2017

diminutillos

229.

Te regalarán calendarios pero no tiempo.
Para que recuerdes 
los días partidos, añicos 
muchos añicos por delante. 

Te regalarán tirones en la manga
hasta que te desprendas de la piel 
y de la sucesión que no cupo jamás
en casillas tan bien dibujadas.

19 de enero de 2017

diminutillos

228.

mi primer muerto fue una monja
mi espera aún la primera
mi última revelación se veló
y aquí sigo, intentándolo
con unas fuerzas que no son mías
queriendo mejor y buscando
en otras caras lo que intuí entonces
en la sonrisa quieta de la sor

16 de enero de 2017

diminutillos


227.

Van a ir a por ti
aunque sea domingo
irán
y tú irás con ellos
vestidos de hoy
para arrebatarte el mañana

***

Van a ir a por ti
aunque sea =HOY()
irán
y tú irás con ellos
vestidos de hoy
para arrebatarte el mañana

Nota: dos versiones de un mismo poema, para demostrar que, cómo decía Cortázar, «la realidad se mezcla de forma sumamente no euclidiana». También supone una prueba de que en la poesía no todo cabe pero, oye, se puede intentar. Por último es una reivindicación de la gaseosa como material ideal para hacer ciencia. 

12 de enero de 2017

¿Cuándo se acaba el bosque?




Era inabarcable y era oscuro;
verde y perfumado.
Soy de esas personas que
perdieron a su árbol.
Era un mar fragante de niños
extraviados en su libertad.
Era de ámbar dulce y yesca y piñones.
Uno en especial, bajo el que iba a ser
algo más
que las revistas pegajosas
y la arena fría de luna,
que los cuerpos desgalichados
y la presunción de inocencia,
algo más que un futuro creído
a falta de verdad y conciencia.
Soy de esas personas que olvidan el árbol,
uno en el que podían buscarme y perderme,
que desdibujaba las cadenas que ya pesaban.
Era inabarcable y sincero, hablaba de oscuridad
con luz sobre mi carne.
Mi árbol sabía de mis traiciones
y mi marcha ordenada de asustada criatura.
Era el único lugar posible para la advertencia sincera:
la quebrada sentencia del que lo ha visto todo.
Soy persona de madera muerta
sin salitre ni hormigas ascendiendo,
soy un amasijo de camaleones, resina y verano.

Todo lo que después vino,
la distancia hasta la infancia y sus ramas:
estrategia para esquivar una poda.

9 de enero de 2017

El club de lectura de La Isla de Siltolá

Tercera sesión (22 de diciembre)

Pues ya tenemos la nariz, la intención, la obligación y todo lo que queramos añadir caminando por el año recién estrenado. Desde el club de lectura de La Isla de Siltolá el propósito no ha cambiado: queremos seguir leyendo, descubriendo obras y autores interesantes, redescubriendo a otros que teníamos algo olvidados; queremos seguir compartiendo lecturas con todo el que se quiera acercar a charlar de libros a nuestra reunión mensual. Por mi parte, como coordinador de la actividad, estaré atento a todo lo que pueda servir para que los encuentros sigan siendo amenos, dinámicos y tan ricos en ideas e interpretaciones como hasta ahora. Pero siempre se puede mejorar y desde el propio grupo han surgido algunas propuestas que atesoro y ya valoro cómo poner en práctica. Una que pretendo incluir en la próxima sesión es la de compartir recomendaciones lectoras. Por qué vamos a limitarnos a comentar solo el libro propuesto si podemos, como siempre entre todos, ampliar nuestras inquietudes llevando al grupo los libros que más nos han apasionado. Mi idea es dedicar unos minutos en cada reunión a este intercambio de recomendaciones, intentaré que no se trate sólo de acumular títulos en un listado y aportaré mis motivos para esa recomendación mensual. Por supuesto todo aquel que quiera podrá sugerir sus imprescindibles que iré recogiendo aquí para reflejar la variedad de gustos y evidenciar que la literatura es gozosamente inabarcable.

Una vez puestos al día de las cuestiones de intendencia y suministros voy a comentar las impresiones que en el club despertó la obra propuesta para el mes pasado: Canadá de Richard Ford, editada por Anagrama.

Este autor era una apuesta personal, un placer confesable que quería llevar al grupo; y parece que tuvo aceptación, que la lectura, en términos generales, gustó y convenció. No todos los libros que leeremos han sido seleccionados de entre mis lecturas satisfactorias (también tuvimos tiempo para intercambiar experiencias sobre los métodos que cada uno utilizamos para elegir las obras que leemos), algunos han sido recomendaciones y otros un salto al vacío, pero Canadá es la última novela de una de esas cadenas lectoras que todos solemos seguir. Esta comenzó con la lectura de los relatos de Carver, siguió con Auster, pasó por Cheever y terminó en la obra de Richard Ford.

Parece que la voz narrativa, hábil y contenida, que vertebra esta novela fronteriza (porque se desarrolla en una frontera geográfica, moral y sentimental), caló en todo el grupo. El narrador, que mezcla la voz en primera persona del adolescente protagonista con la del mismo personaje ya adulto que recuerda los acontecimientos que se despliegan en el libro, también se llevó el aprobado general.

La opinión preponderante respecto al tema capital de la obra fue que la redención, la (auto)salvación de Dell, protagonista absoluto, es el argumento principal, el que tiene más peso. También se habló largo y tendido del desarrollo de los personajes, de la profundidad con la que el narrador nos va desvelando sus psicologías, y de cómo lo hace con una contención y sutileza admirables. A nadie pareció chirriar, al menos no hasta el punto de estropearle la lectura, la decisión del autor de narrar de forma, llamémosle así, inductiva, desvelando el todo para después concentrarse en el camino hacia esos desenlaces que nos aporta ya desde la primera línea de la novela. Concluimos que la habilidad de Ford para mantener el interés y la tensión a pesar de que ya sabemos lo que va a pasar es más un mérito que un aspecto negativo.

En definitiva, el «novelón» del mes de diciembre dejó buen sabor de boca. Veremos qué pasa con la lectura que comentaremos el próximo día 26 (recordad que las reuniones son siempre el último jueves de cada mes). Nos espera La soledad del corredor de fondo, escrita por Allan Sillitoe y editada por Impedimenta. Estoy deseando saber si los lectores del club han digerido la rabia que salta de las páginas de la obra, la mala leche y, por momentos, la arrogancia de un personaje que creo que dará pie a reacciones encontradas. Ya sabes, sí te ha gustado lo que has leído, te esperamos en la librería La Isla de Siltolá.

Felices lecturas compartidas.